La periodista y escritora Isabel Arroyo, antigua alumna de ESCO, publica su primera novela‘Tres mil veces no’

Irene Adarve / ESCO

Isabel Arroyo Sauces finalizó el pasado año los estudios de Periodismo en la Escuela Superior de Comunicación y Empresa de Granada (ESCO), pasión que combina con la literatura. Recuerda que comenzó a escribir a los siete años y que “en esa época y durante toda mi niñez transformaba cualquier libro de lectura, cualquier juguete o cualquier programa de televisión en todo un mundo imaginario”. No sabría definir cuál es su estilo actual pero considera que sus textos “reflejan un ambiente real mezclado con mis propios sentimientos y sin dejar de lado esos sueños del niño que todos llevamos dentro”, señala.
 
Arroyo reconoce que lleva tiempo queriendo publicar alguno de sus escritos y que considera que ha elegido “el peor momento para hacerlo debido a la crisis”. Además, la joven escritora indica que “es difícil encontrar una editorial” y que incluso ha dado en alguna ocasión con lo que denomina “editoriales fantasma”, que son “aquellas que se anuncian en Internet con una dirección concreta y, cuando vas allí, descubres que no existen”, explica. Por esos motivos, Arroyo se ha lanzado a publicar de forma independiente y a encargarse por sí misma de la distribución del libro a través del correo electrónico tresmilvecesno@gmail.com.
 
“Moccia tuvo que ver cómo su primera novela fue rechazada por las editoriales y después cosechó tanto éxito que para la segunda ya se lo rifaban. ¡A ver si a mí me pasa igual!”, bromea. Arroyo cuenta que ‘Tres mil veces no’ es la historia de “un chaval que llega a la universidad y en su nueva vida conoce lo que es el amor, el desamor, la no correspondencia y el sexo” y más tarde descubrirá que “sus mayores deseos no son precisamente lo mejor que le puede pasar”.
 
INFLUENCIAS. Arroyo tiene preferencia por “las novelas y los relatos que hablen de amor” y ahora mismo está leyendo `Perdona si te llamo amor´, de Federico Moccia. Pero la escritora indica que no encuentra la inspiración únicamente en los libros, “sino también en la vida misma y en las mayores tonterías que ocurren a diario”, por ejemplo, “al ver en televisión un anuncio de una máquina depilatoria me inspiré para escribir una pequeña parte de este libro”, explica. Por otra parte, Arroyo cuenta que su sueño “es ser periodista de deportes” pero que eso no la aparte en absoluto de la literatura, “ambos trabajos no son incompatibles”, concluye.