Julia Mitrofanova: «Aconsejo a los alumnos que disfruten del proceso de aprendizaje»


Polifacética, Julia Mitrofanova trabaja actualment como editora web

Polifacética, Julia Mitrofanova trabaja actualment como editora web

Nos encanta contactar con nuestros egresados y conocer sus nuevos proyectos, aventuras y metas. Cristina López, alumna de 4º de Periodismo, ha entrevistado a una antigua alumna internacional: Julia Mitrofanova, licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, cuenta en esta entrevista su experiencia vital y profesional y su paso por ESCO.

¿Qué te llevó de Moscú a Granada?

¡Las ganas de aprender y de comerme el mundo! A los 18 años todas las puertas están abiertas, sólo tienes que escoger una que te parezca la más adecuada. Al empezar mis estudios era casi la única alumna extranjera pero actualmente veo que cada vez más gente se va a estudiar o trabajar al extranjero. Creo que este proceso se irá progresando aún más con el paso del tiempo como una de las características del mundo globalizado y sin fronteras. Muchas personas, incluyéndome a mí, abandonan su país de origen por las ganas de encontrar el éxito profesional y una vida mejor pero hay que tener presente que la felicidad en el sentido global no depende del lugar, ni de las personas que nos rodean, sino surge dentro de nuestra mente y nadie puede quitárnosla aparte de nosotros mismos. Lo que nos puede aportar la experiencia de vivir en el extranjero, es la enorme capacidad de ver el mundo desde otra perspectiva, ser más empáticos y conscientes.

¿Cómo fue adentrarte en el mundo de la comunicación en Granada?

Estudié periodismo durante los dos primeros años que eran comunes y luego pasé a la facultad de Publicidad y Relaciones Públicas. Siempre era una chica “de letras” y tenía clarísimo que quería estudiar una carrera relacionada con la comunicación. El proceso educativo era muy dinámico, bien organizado y enfocado en los casos prácticos. Mis asignaturas favoritas lógicamente eran relacionadas con la creatividad, redacción y escritura, después de tantas asignaturas técnicas en el bachillerato me sentía como en casa. Estoy muy contenta de haber elegido esta carrera.

Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria desde que acabaste la universidad hasta el día de hoy.

Después de graduarme en ESCO estudié el Máster en Recursos Humanos en ICADE. El ambiente en Madrid era mucho más duro y competitivo que en ESCO y la verdad es que no me lo esperaba. El proceso educativo era tan intenso y exigente que prácticamente no tenía tiempo para socializarme, por las mañanas teníamos clases y por las tardes normalmente preparábamos algún caso práctico en equipo para exponerlo al día siguiente. Literalmente me choqué con mucha resistencia cultural pero también encontré a buenos amigos con los que seguimos en contacto, así que el balance general es positivo. Era una etapa bastante solitaria desde el punto de vista personal pero aprendí a tomar las riendas en el asunto y sobrevivir por mi cuenta. Al finalizar el Máster estaba casi un año buscando empleo pero desgraciadamente no pude conseguirlo, por lo cual decidí mudarme a Budapest. Era una decisión obligada pero en la vida todas son etapas y esa era una más. Empecé con las prácticas en el departamento de Marketing como todos los recién graduados para familiarizarme con el país y ver qué situación había en el mercado. Al cabo de unos meses conseguí el empleo en la empresa dedicada al diseño y construcción en el sector petroquímico, en la que pasé dos años y medio trabajando como coordinadora de proyectos de habla rusa e hispana. Ya que la empresa operaba en el ámbito local y no tenía muchas salidas internacionales más allá de los proyectos ya existentes, decidí marcharme en busca de nuevas oportunidades y actualmente trabajo como editora web en la sede de una empresa americana.

¿Ejerces actualmente como publicista?

No, pero la comunicación es una carrera universal que encuentra la aplicación práctica en todos los ámbitos. Por supuesto me gustaría desempeñar una labor más creativa y menos técnica pero como aquel que dice, el camino hacia el éxito muchas veces es incoherente. Encuentro muchas curvas sorprendentes en mi camino y no sé a dónde llegaré al final.

¿Qué proyectos tienes por delante?

Supongo que se refiere a los proyectos profesionales… Creo que en los cinco próximos años seguiré trabajando en el área empresarial para ganar una posición sólida, ampliar mi currículum y la red de contactos. Mi trayectoria profesional no es nada monótona y a esas alturas ya me gustaría tener un poco más de estabilidad y trabajar de una forma más consistente y sistemática en los proyectos que me importan de verdad sin desviar demasiado la atención a los proyectos pasajeros. Creo que estoy empezando a vivir una etapa de madurez que irá afectando, entre otras, mi área profesional a medio-largo plazo.

¿Aspiraciones futuras?

A medida que voy ganando experiencia, me gustaría centrarme más en mis áreas de interés. Me encanta el mundo de la comunicación, el idioma español, las iniciativas sociales. Últimamente estoy muy metida en los negocios cuyo propósito no es únicamente generar el beneficio económico o promover ciertos grupos o ideas, sino ofrecer alguna utilidad social. No descartaría la posibilidad de participar en algún proyecto de caridad en Europa o en los países de tercer mundo. También me interesaría formar parte de una agencia de coaching para ayudar a las personas a armonizar su naturaleza y crear los hábitos saludables, creo que es un trabajo muy bonito y gratificante relacionado al 100% con la comunicación en el sentido más amplio. El concepto del éxito es diferente para cada persona. Por lo general el mundo empresarial está muy jerarquizado y desde mi punto de vista el verdadero éxito no consiste en llevar la ventaja sobre los demás. Con el paso del tiempo veo cómo mis prioridades se cambian por completo, se aprende a reemplazar el foco de atención del uno mismo hacia los demás.

¿Qué significó para ti estudiar en ESCO?

Fue un hito crucial en mi etapa del crecimiento como profesional y como persona. No fue una etapa nada fácil pero conocí a muchos líderes que me inspiraban y me guiaban durante todo el proceso. Estoy enormemente agradecida a todos mis compañeros y profesores por formar parte de mi vida, por compartir su conocimiento, por plantear los retos y satisfacer la curiosidad intelectual. Sigo en contacto con muchos de ellos y me hacen sentir igual de bien que cuando empecé a estudiar mi carrera. Jamás recibí tanto apoyo incondicional como en aquellos años y los echo mucho de menos.

¿Qué le dirías a los futuros comunicadores con los que cuenta la escuela?

En primer lugar, ¡felicitaros por formar parte de ESCO! Desde que terminé mis estudios, la escuela ha evolucionado considerablemente. Actualmente ofrece muchísimos más recursos a los que quieren dedicarse al mundo de la comunicación, hay más carreras a elegir y la posibilidad de cursar un Máster antes de salir al mercado laboral. De mi parte quiero desearos disfrutar del proceso de aprendizaje, ser fieles a sí mismos, amar a sus familias, viajar mucho, saber defenderse y no dejar de pasar las oportunidades valiosas. Resumiendo con una cita de Nelson Mandela, “Una buena cabeza y un buen corazón son siempre una combinación formidable”.