Jorge Hevia: “El periodista además de currar debe hacer otra cosa, hacerlo con buena actitud, con buen talante y con buen rollo”


Con el motivo de su visita al Máster Deportivo que oferta ESCO, entrevistamos a Jorge Hevia para conocer un poco mejor su faceta periodística en la radio. Jorge Hevia es periodista en la Cadena Cope y productor del programa ‘Tiempo de Juego’

Pregunta: ¿Qué tiene de especial la radio hoy en día?

Respuesta: Yo creo que lo que ha tenido siempre es ser el medio más directo. Para comunicar en tele tienes mucha más gente de por medio, también es verdad que es un producto más elaborado. La radio no necesita de esa elaboración y tiene esa rapidez para llegar pronto y llegar de forma muy cercana al oyente. Además, la radio tiene una ventaja que son tantas las emisoras, que el oyente que te busca es por qué te quiere. En la tele hay veces que te está viendo gente porque no tiene otro remedio y a lo mejor te ven y no te soportan. En la radio la gente que te busca es porque te quiere y eso se nota en el feedback con la audiencia.

P: ¿Por qué la radio nunca muere?

R: Porque se adapta, primero porque mantiene esa esencia, eso de lo que hablábamos, esa cercanía con el oyente, que otras no te lo dan, pero también porque se adapta la radio como medio. Ya no es el transistor, la radio es una app, la radio es un podcast, la radio es una oferta de programas diferentes en internet que antes no se podía porque había una sola emisora y ahora se multiplica. Entonces la radio mantiene la esencia, pero también se va adaptando a la tecnología porque no le queda otra.

P: ¿Qué hace único a Tiempo de Juego?

R: Supongo que, varias cosas ¿no? No sé hasta qué punto es único, para nosotros si lo es por la intensidad que le ponemos, por las ganas que le ponemos, por el cariño que le ponemos, por la relación que existe entre la gente que lo hace. Por muchas cosas que nos han pasado a lo largo del tiempo, no es una relación normal de gente con la que trabajas, sino que es una relación tan estrecha como la que puedes tener con tu familia. En este caso, la familia de la radio no es una frase hecha si no que es una realidad y eso tratamos de transmitirlo. A parte tenemos la suerte de trabajar con gente muy buena como Paco González, Pepe Domingo Castaño, Manolo Lama que son cada uno en lo suyo los mejores y eso es muy bueno para el programa.

P: Un consejo para un universitario que quiere dedicarse a la radio

 R. Que curre mucho. Que no tenga miedo a trabajar. Que ponga por delante, lo primero el trabajo y luego ya veremos lo demás. Y que además de currar que es algo que puede hacer todo el mundo que haga otra cosa, que también pueda hacerlo todo el mundo, que es hacerlo con buena actitud, con buen talante y con buen rollo. Yo creo que, con estas tres cosas, el resto al final acaba llegando, al final la radio o el periodismo te va a colocar en un sitio para que tus aptitudes sean las adecuadas, pero para encontrar esa forma de encajar en el puzzle, las dos cosas fundamentales son eso, primero no tener miedo a trabajar mucho y hacerlo siempre con una sonrisa, creando un buen ambiente alrededor. Parecen dos cosas muy sencillas pero que luego no lo son tanto, yo creo que acabas encajando.

P: Dentro del periodismo deportivo, en qué se diferencia la radio de los demás medios de comunicación.

R:La principal diferencia, seguramente igual que en el resto, la radio te da una cercanía que no te dan otros medios. También es verdad, en los últimos años hay mucha intercomunicación entre la radio y tele. Hay formatos de radio que han pasado un poco a copiar a la tele, programas como el Chiringuito hacen lo que viene haciendo la radio durante mucho tiempo, que es esa tertulia, enfrentar opiniones, enfrentar periodistas o ex futbolistas de distintos equipos. La radio también bebe un poco de esos programas, ese sentido del espectáculo que tienen esos programas. También muchas veces programas de la radio también lo asumen, entonces yo creo que se intercomunican y está bien que se mezclen cosas y que cada uno tenga su espacio.

P: Una experiencia deportiva que haya marcado tu carrera

 R: Cómo periodista deportivo, lo más brutal que yo he vivido son los juegos olímpicos. He estado en dos juegos olímpicos, en Atenas y en Pekín, y como experiencia como periodista, es súper intensa, porque estás todo el día contando cosas de un montón de deportes, a los que durante cuatro años no le prestan mucha atención, pero que te empapas de ellos durante ese tiempo, con unos deportistas que tienen una accesibilidad, una cercanía, una calidez, que no te la da el futbolista de a diario y es una experiencia a nivel periodístico súper intensa. Más que una Eurocopa o un Mundial.

P: Una experiencia a nivel profesional en tu carrera

R: A nivel profesional, el cambio que vivimos de la cadena SER a la cadena COPE. Unos 50 profesionales cuando hubo el jaleo con Paco González, se vio cómo un montón de gente dijo, yo voy a estar con Paco González, si él quiere claro, donde él vaya. Sin preguntar condiciones, yo primero voy y luego pregunto condiciones. Ese cambio por lo que supone y por lo que pasó a unir a ese grupo de gente, a nivel profesional, ha sido lo que más me ha marcado.

P: Un libro para recomendar

R: “La Trilogía del Baztán”, son tres libros que me acabo de terminar hace no mucho que están súper interesantes. Tienen un toque policial, son libros entretenidos. Me gusta leer bastante pero después del curro, de los niños, leo muy ligero y esa trilogía me ha gustado mucho.

P: Por qué recomendarías este máster de ESCO

R: Yo creo que es fundamental porque la teoría, lo que te enseñan en la universidad, que cada vez se orienta más a la práctica, que está muy bien. Pero no te pueden dar por alumnos, por dotación económica, por condiciones, no te pueden dar el nivel práctico que te dan estos masters. También la posibilidad de hablar con gente que está muy metida en un medio y que te cuentan de primera mano, no la teoría periodística si no como se vive realmente el día a día en un medio o en una redacción. Yo creo que eso es súper bueno para la formación del alumno.

Lola Piña: “El diseño y la creatividad deben cohabitar con la rentabilidad de una empresa”


Lola Piña es una emprendedora hecha a sí misma. Se define como empresaria por “obligación”, aunque reconoce que es algo que decidió. Si le preguntas por sus referentes, no lo duda ni un segundo. Descubrió el mundo de la confección gracias a su madre. Conoció los entresijos de la moda de la mano del gran Manuel Piña. Y continuó su profundo aprendizaje junto a Sybilla. De su proyecto, Al Dedal, centrado en la recuperación artesana del oficio de modista. Insiste en conceptos como oficio, artesanía, calidad y confianza.

Las pequeñas empresas y los diseñadores independientes se irán haciendo sus pequeños huecos gracias a las nuevas tecnologías.

Al Dedal es un proyecto que demuestra que emprender no es una quimera, que es una realidad.

Ha habido un retroceso en la cultura de moda, deberíamos volver al consume menos y consume mejor.

Pregunta ¿Cómo ve el panorama de la moda en España?

Respuesta: Creo que está en función del panorama de la moda internacional. Estamos en un momento de cambio, de continua transformación, de continua reinvención y, por tanto, es un momento interesante porque es arriesgado, que invita a la revolución, a hacer, proponer y ejecutar. Es un buen momento.

P: ¿Hacia dónde cree que va esta industria?

R: En un momento en el que hay una oferta de moda muy amplia, creo que nos dirigimos a una mayor diversificación, que vendrá muy definida por las grandes compañías porque el público, cliente o consumidor no quiere verse masificada. También vamos hacia la entrada de las pequeñas empresas, de los diseñadores independientes que, a través de las nuevas tecnologías van a ir haciendo sus pequeños huecos en el mercado.

P: Entonces, ¿considera que la tecnología está jugando un papel fundamental en la creación de microempresas y en la labor de jóvenes diseñadores?

R: La tecnología bien utilizada y aplicada es útil y fundamental a todos los niveles, tanto para pequeñas empresas, autónomos, como grandes empresas. Cada uno la adapta a sus necesidades. Aunque a veces, la tecnología nos dé un poco de miedo, nos resulta muy útil a los autónomos porque nos permite utilizar herramientas y recursos a los que de otra forma no tendríamos acceso. Estamos empezando, pero gracias a la tecnología 3D, que nos va a permitir construir prendas en 3 dimensiones, se nos abrirán nuevos caminos y vías.

P: Respecto a su proyecto, Al Dedal, cuya filosofía se basa en la recuperación artesana del oficio de modista. ¿Cree que puede servir de inspiración o animar a la hora de emprender en moda?

R: Espero que les anime y que les sirva de inspiración. Pueden ver que emprender no es una quimera, que son realidades. Al Dedal es un proyecto muy próximo, muy cercano. No estamos hablando de una macroempresa que se creó de la nada y que es puntera. Esa cercanía creo que puede apuntalar esas ideas de emprendimiento de los estudiantes.

P:Si alguien estuviera pensando en hacer un máster como éste de Comunicación y Gestión en Moda, ¿qué es lo que más destacaría?

R: Los 360 grados que propone, ofrece y realiza porque es una visión real de la empresa. Es moda, pero tanto lo que es la gestión y el marketing son elementos inherentes a cualquier empresa. En este caso, está centrado en moda, pero da una visión completa. Sale de la moda en sí, del diseño y todas sus proximidades para entrar en el mundo de la empresa con los parámetros de gestión y de marketing que son fundamentales para cualquier negocio.

P: Usted ha trabajado con grandes diseñadores como Manuel Piña o Sybilla. Ha vivido la evolución de la moda desde los años 80, ¿cree que se está podría hablar de creación de cultura de moda o aún queda por hacer?

R: Sinceramente, hace como unos 10 años, no sé si a raíz de la crisis, ha habido un retroceso en cuanto a cultura de moda se refiere, mientras que ha habido un incremento de la cultura de consumo. Me imagino que todas las épocas tienen sus reivindicaciones y creo que estamos en una época en la que están empezando a germinar revolucionarios en el mundo de la moda, aunque siempre los ha habido. Generalmente, surgen en momentos críticos, en épocas de crisis, cuando después de vernos achuchados empezamos a brotar con energía para hacernos oír. Estamos en un momento previo de grandes manifestaciones culturales, artísticas y sociales.

P: ¿Qué cree que se puede hacer para generar esa cultura de moda y que los consumidores sean capaces de valorar el trabajo que hay detrás de cada colección y de cada prenda?

R: Es fundamental la educación. Yo he vivido la educación en el poco y bueno, he conocido el mucho y da igual, y creo que hay una vuelta, o debería haberla, al poco y bueno. Y parte de la educación, desde las aulas, desde los más pequeños. Yo lo veo con mi hija, que buscan consumir y consumir sin darle valor a lo que consume. Tenemos que educar desde la infancia en los consumos razonables y razonados. Es decir, ¿por qué compro esto y no compro aquello? También es muy importante educar en lo que es la calidad en la confección, en la conciencia social corporativa de las empresas. No podemos comprar a cualquier precio. Todo tiene su razón de ser y si determinados productos tienen precios más elevados, posiblemente tengan un discursos social y profesional detrás que debemos de entender. Entonces, para mí todo se basa en la educación, empezando por nuestros hijos, seguido por los futuros diseñadores y los consumidores actuales. Deberíamos volver al consume menos y consume mejor.

P: Mucho se habla de que los diseñadores están preocupados por la creatividad y el diseño, y no tanto de la gestión. Sin embargo, muchos coinciden en que los futuros y actuales diseñadores ya tienen esa conciencia de la importancia de que haya un apoyo económico y que sea una empresa rentable. ¿Ha visto una evolución en este aspecto?

R: Creo que la ha habido, la hay y tiene que continuar. Durante mis clases en ESCO, hago una reflexión desde mi experiencia profesional.  He sido empresaria por “obligación” pero fue una obligación que yo decidí, la de montar mi propia empresa. Y durante mucho tiempo he querido taparme los ojos y no ver la realidad de la gestión de la empresa. Los diseñadores tienen que ser conscientes de que tienen que intentar que el diseño cohabite con la gestión de una empresa y con la rentabilidad. La creatividad es excelente, no dejemos de ser creativos, pero seguramente encontremos una forma de que esa creatividad sea rentable. Estoy muy a favor de las colecciones locas, donde se dispare nuestra imaginación, pero luego se puede hacer un ejercicio de contención para hacer prendas ponibles, que estén en la calle y que sean una realidad. Tendremos las dos opciones: la fantasía y la real, con un mismo hilo conductor y con rentabilidad a nivel empresarial.

P: Si tuviera que elegir algún libro que sea útil para futuros profesionales de la moda.

R: Un buen profesional de la moda tiene que leer mucho y leer de todo. Para trabajar en moda, como otras artes, lo que se necesita es información y cuanta más tengas y más variada sea, mejor. Leer cualquier libro que pase por nuestras manos, incluso revistas, siempre siendo productos de calidad, es bueno porque eso enriquece. Ya sea desde una novela del siglo XVIII que te da la perspectiva de una sociedad o una novela de ciencia ficción que te dará otro enfoque. De todas podrás sacar información y provecho.

P: ¿Y alguna sugerencia de película o documental?

R: Creo que El diablo viste de Prada es una buena película porque tiene muchos detalles que nos deberían hacer reflexionar, de cómo el mundo de la moda se ha pasado a un mundo de marketing y de cómo quien dirige los hilos del mundo de la moda no son los propios diseñadores, sino que es la prensa, por un lado, y la industria potente, por otro. Es una película que hay que ver más allá de los personajes.

P: Y por último, si tuviera que quedarse con algún personaje que le haya inspirado….

R: Me inspiran muchas personas, tanto conocidas como desconocidas. En el mundo de la moda, mis grandes inspiraciones fueron mi madre que me enseñó a amar mi oficio, siguiendo por Manuel Piña, quien me descubrió la pasión por el mundo de la moda, y después por Sybilla, quien me descubrió como una aguja, en buenas manos, puede ser mágica.  Y un largo etcétera de colaboradores con los que habitualmente trabajo.