El catedrático José Cazorla disertó sobre los “Sistemas electorales” en ESCO


Felisa Martínez Martínez-Cañavate, Alumna de ESCO

José Cazorla Pérez, Catedrático emérito de la Universidad de Granada aseguró durante una conferencia en la Escuela Superior de Comunicación (ESCO) sobre los “Sistemas electorales” y la importancia de estos en la política de todos los países que “España necesita un cambio”.

Cazorla, como experto en la materia, afirmó que en España es necesario este cambio electoral, “puesto que la corrupción alimenta a los partidos”. El sistema impuesto hace 30 años era el necesario en ese momento de grandes cambios políticos. Explicó que durante la transición los partidos necesitaban reformas y estabilidad, pero hoy en día “un nuevo sistema basado en el voto a un político específico y no a una lista completa sería más adecuado” puesto que la política ahora está en declive y es algo que cada día interesa menos a los jóvenes.

Cazorla se refirió al sociólogo y político francés Duverger, el cual clasificaba estos sistemas en tres leyes sociológicas: el Escrutinio Mayoritario a una sola vuelta, la Representación Proporcional y el Escrutinio Mayoritario a dos vueltas, como base para su charla y apoyándose de varios ejemplos.

El sistema mayoritario uninominal, que se da en países como Reino Unido, se basa en que el votante solo puede votar por un candidato y el que más votos obtenga es elegido representante. Insistió a los alumnos que el problema surge por que la nación se divide en distritos electorales geográficamente definidos, por lo que se puede dar el caso en el que el partido con más escaños sea el que menos votos tiene. En este sistema los partidos pequeños tienen muy pocas posibilidades, como sucedió con el partido Liberal y se tiende al bipartidismo.

El sistema de representación proporcional, aplicado en España, afirmó el catedrático “se trata del sistema más justo”, puesto que está basado en que el partido que más votos obtiene en el cómputo de estos, más diputados tendrá en el parlamento. Matizó que a pesar de ello crea algunos inconvenientes, como que pueden llegar a existir demasiados partidos en la cámara y no poder llegar a acuerdos mayoritarios, con lo cual, se premia a los partidos que más votos obtengan, con mayor número de diputados. Un ejemplo de este sistema, señaló Cazorla, fue la pequeñísima ventaja con la que Kennedy ganó a Nixon en las elecciones presidenciales norteamericanas de 1960.

El sistema mayoritario binominal es el que aplica Francia, también es conocido como escrutinio a dos vueltas y se basa en que en la primera vuelta sólo obtienen escaño los diputados que obtengan el 50% de los votos más uno. Agregó que este caso se da en muy pocas ocasiones, con lo cual, en la segunda vuelta sólo van los partidos que saquen muchos votos en la primera, a excepción de la unión de dos partidos que obtuvieron pocos votos en la primera vuelta, pero que se unen para poder presentarse juntos a la segunda.