Manuel Romero: “El futuro de la moda es la especialización”


Máster de Moda: Comunicación y Gestión

Detrás del ‘el señor de las gafas amarillas’, está el joven periodista y community manager granadino, Manuel Romero, quien ha creado su marca personal en torno al mundo de la moda gracias al manejo de las redes sociales. Según reconoce en su blog, pretende vivir, disfrutar la moda y el lifestyle de una manera natural y divertida. Manuel es un ejemplo de cómo se puede llegar a este sector de una manera diferente, con mucha creatividad, talento y persistencia.

Pregunta: ¿Cuál es su opinión acerca de la situación de la moda en la actualidad?

Respuesta: La industria de la moda en estos momentos se enfrenta a un reto muy importante, tiene que adaptarse a las nuevas maneras que tienen los jóvenes de concebir el mundo. La industria de la moda siempre se ha basado en 2 colecciones al año, elementos tradicionales como los editoriales, pero la irrupción de los influencers, los elementos de las nuevas tecnologías, y  la inmediatez que requiere hoy el mundo, hace que las marcas de moda se tengan que poner las pilas, sobre todo, de cara a responder a esas necesidades que tiene esta nueva sociedad. Es un momento muy emocionante porque se va a ver mucho cambio, se va a demostrar quién es capaz de trabajar rápido en base a unas nuevas necesidades.

P¿Cuál cree que será el futuro de la moda?

R: El futuro de la moda pasa por la personalización, no me refiero a que te firmen un bolso o tengas una bufanda grabada, sino encontrar el nicho de mercado específico. Hacer ropa ad hoc para ellos y ser capaz de conectar con un nuevo público. El concepto masivo existe, lo vemos en las grandes cadenas, incluso ellas mismas tienen colecciones boho, inspiradas en temáticas, en cultura pop que hacen que vayan a ese nicho concreto. Creo que ese es el futuro: la especialización y el acceso a que cada vez tengamos más referentes de moda.

P: ¿Cree que esa especialización es importante para los profesionales de la moda?

R:Un buen profesional de moda tiene que estar ojo avizor, pendiente de todo, no solo en moda Perse, sino en sociología, en política, en deporte, en gastronomía. Digamos que el mundo del lifestyle y el resto de sectores se retroalimentan y hacen que entendamos la moda de otra manera. Tu mente tiene que estar lo suficientemente abierta como para captar tendencias en todo momento. Un ejemplo muy claro es que cuando empiezas a ver coches ecológicos, lavadoras ecológicas, comida orgánica, estás siendo tonto si en moda no lo aplicas para hacer un nuevo concepto con conciencia ecológica.

P:  ¿Cuál cree que es la principal ventaja competitiva del Máster de Moda:Comunicación y Gestión de ESCO? 

R: Una de las cosas que ha diferenciado siempre a ESCO, tanto en su formación académica como en su formación de máster, es el acceso a profesionales del sector en activo. Es verdad que hay muchas universidades que están llenas de expertos con un conocimiento brutal, pero tenemos que estar abiertos a las nuevas tendencias, yo soy un ejemplo de esto. Estoy aquí siendo una persona joven, que ha establecido su marca personal en moda y creo que ESCO facilita el acceso a profesionales del sector en activo, lo que hace que los alumnos puedan relacionarse con especialistas importantes del sector. Las escapadas que se hacen a Madrid para ver las colecciones, las clases que se presentan por estos profesionales, no solo abren la mente y dan una buena formación, también dotan al alumno de contactos reales que luego podrán ser útiles en su vida laboral.

P:  ¿Qué es lo que más destacarías de tus clases de Social Media y Marketing de Influencers?

R: En cuanto a la clase de Social Media, creo que es fundamental entender que las redes son una herramienta de mucha utilidad a nivel empresarial y de comunicación en el mundo de la moda. Para ello se requiere una buena organización y un buen contenido. Intento que las clases sean interesantes y transmitir cómo podemos hacer nosotros que las redes sociales pasen de una gestión personal a una profesionalizada, es lo que las empresas van a necesitar. 

Respecto a la clase de marketing de influencer, considero que es esencial  comprender que los influencers han llegado para quedarse, han montado un negocio en torno a sí mismos y son el futuro de la comunicación. No sé qué va a pasar dentro de 10 años, pero ahora mismo hay que conocerlo, valorarlo y saber cómo trabajar con ellos. Es fundamental que una persona que acaba de salir de un máster de moda conozca que esos actores de la sociedad son necesarios a la hora de establecer una estrategia de comunicación.

P: ¿Qué libro o serie podría recomendar?

R: Una de las cosas que yo más valoro es que cada uno investigue sus propios gustos. A mí me encantan los libros grandes de fotografías, recomiendo uno de Jean Charles de Castelbajac, que es muy interesante, pero creo que es muchísimo más interesante que busquéis, que os dejéis inspirar por libros de segunda mano porque en cada uno encontramos nuestro nicho.

En series te puedo decir Girlboss, que explica cómo se crea una empresa de moda de la nada. Hay series maravillosas que, aunque no traten sobre moda, nos pueden explicar muchísimo de comunicación visual y de comunicación de moda como El Cuento de la Criada y todos los códigos visuales que van con ello. Mi recomendación no es que busquéis un libro de moda sino que busquéis moda en todo lo que veáis.

P: Y si tuviera que quedarse con un personaje que le haya inspirado especialmente, ¿qué nombre diría?

R: Creo que la inspiración está en el aire. Hay gente que te inspira en pequeños detalles y vas sumando unos y otros. Me parece muy interesante la generación de mujeres que han destacado en el mundo de la moda por su personalidad. Ahora mismo es muy fácil ser influencer y destacar, pero nombres como Vivienne Westwood, Iris Apfel o Carmen Dell’Orefice, que han sabido adaptarse a los tiempos y seguir posicionándose en el mundo de la moda, respetando sus códigos y su edad, me parecen fundamentales. Ellas han sido las verdaderas revolucionarias. Ahora mismo es muy fácil llamar la atención, pero para hacerlo hace 50 años había que ser muy valiente.