Los alumnos de 2º de ESCO crean su identidad corporativa a traves de un mosaico gráfico


«Todas las imágenes forman un mosaico de sus pensamientos, de sus corazones»  ha comentado Ana Montes,  directora de Comunicación de ESCO y profesora de la asignatura ‘Comunicación corporativa

Cristina Olmo

Los alumnos de segundo de Comunicación de la Escuela Superior de Comunicación y Marketing (ESCO) han realizado un proyecto sobre la  imagen corporativa de cada uno destacando los rasgos identificativos, personalidad, diferenciación y memoria como resultado de la aplicación de los distintos colores y formas. Una idea atípica y atrevida que ha hecho que más de uno se pregunte “quién soy y cómo me identifico”.

A principio de curso Ana Montes, directora de Comunicación de ESCO y profesora de la asignatura ‘Comunicación corporativa’, les propuso a los alumnos este proyecto de realizar una imagen corporativa de uno mismo.”Cuando nos piden que trabajemos la Imagen de una institución o empresa que nace o que quiere cambiar, pasamos tiempo averiguando su forma de ser, su cultura, su proyección… Es difícil enfrentarse a este pensamiento si no nos paramos a conocernos nosotros mismos», así cuenta Montes cómo surgió el planteamiento de realizar esta tarea.

Durante la asignatura, los alumnos han aprendido que la imagen corporativa se refiere a cómo se percibe una compañía, lo que ésta «significa». Se crea para provocar un interés entre los consumidores, un hueco en sus mentes. Dicha imagen tiene que estar compuesta por unos elementos: su filosofía, valores, servicios, visión y misión, su cultura, es decir, la identidad de esa empresa, que se representan mediante una imagen visual donde se pueda identificar a la compañía mediante unos colores y formas que transmitan todo lo anterior.

 

EL PROYECTO

Una imagen corporativa no tiene que ser solo de una empresa o institución. Todos tenemos una imagen y una identidad propia. El objetivo principal de este trabajo era aprender un poco más de nosotros mismos y plasmarlo a través  de una imagen visual, aplicando los conocimientos aprendidos durante el curso. «Es un trabajo desde el interior, desde la persona, es descubrir nuestro color, nuestra forma, nuestro propio código que nos identifica, que nos hace diferentes», comenta Montes.

Es complejo mirarse a un espejo y ver cómo es uno mismo, descubrir cuál es realmente el color que te identifica, cuáles son tus formas o qué palabras te describen. “Fue difícil decantarme por algo que me describiera exactamente”, afirma Alberto Huertas, alumno de segundo de Publicidad.

Para elaborar la imagen corporativa lo primero que tuvieron que hacer los alumnos  fue pararse a  pensar en uno mismo y realizar un DAFO personal, es decir,  saber cuáles son tantos sus aspectos positivos como negativos. “A veces es difícil plasmar nuestras debilidades y recoger nuestras virtudes o algo que nos caracterice en una imagen, pero es algo positivo para reconocernos a nosotros mismos y poner nuestras capacidades creativas”, explica  Ana Belén Sabio, también alumna de segundo curso de Publicidad. Fue un proceso que finalmente se plasmaba en una imagen visual. Aquí cada uno tenía que buscar las formas y colores que más se asemejaran a las características de su  personalidad. El resultado de todo este esfuerzo ha sido una mezcla de caracteres y heterogeneidad.

La imagen no era todo lo que incluía esta tarea, los alumnos también tuvieron que entregar un archivo, personal y privado, donde cada uno explicara por qué esa imagen y no otra y sobre todo qué les hace diferentes del resto. “Han sido verdaderas declaraciones de valores, tanto de aquellos que tienen como de los que buscan y desean encontrar”, desvela la profesora de ‘Comunicación corporativa’.

Serrat dijo una vez: “cada loco con su tema, contra gustos no hay ni puede haber disputas, cada uno es como es, cada quien es cada cual y baja las escaleras como quiere”. Por este motivo, es una tarea complicada a la hora de decidir quién ha mostrado mayor interés, qué imagen es mejor o simplemente cuál está más elaborada. “Todas forman un mosaico de sus pensamientos, de sus corazones. Me quedo con todas”,  comenta Montes.

La semana pasada, en esta asignatura, se proyectó un video donde aparecían las diferentes imágenes de todos los alumnos. Todos buscaban la suya y trataban de identificar cuál era la de cada  compañero. Muchas fueron una incógnita.

Durante varios años, Montes ha estado poniéndoles este reto a sus alumnos y ha generado diferentes declaraciones y opiniones entre ellos. “Me he descubierto a mí misma”, asegura la alumna de ESCO Rocío Plata. El resultado siempre ha sido revelador para su inventora. “Desborda cualquier pensamiento mío, lo supera con creces. Siempre me emocionan y me hacen pensar que esta generación de futuros profesionales de la comunicación, ante todo, son magníficas personas”, concluye la profesora de ‘Comunicación corporativa’.