«Hay mucha lucha y esfuerzo sosteniendo lo que hemos conseguido las mujeres” Mª Dolores Fígares, nuestra Directora Académica, celebra el Día de la Mujer


Marta Eulalia Martín / ESCO . Foto: Álex Cámara

Mª Dolores Fígares pertenece a una generación de mujeres pioneras que accedieron al mundo profesional del periodismo en una época en la que eran pocas las que lo conseguían. Actualmente, es periodista, directora académica y profesora de la Escuela Superior de Comunicación y Empresa (ESCO) y columnista en Ideal. Considera que es útil la existencia del Día de la Mujer Trabajadora-Día Internacional de la Mujer para que “coloque a las mujeres en la agenda de los medios para sacar a relucir las contradicciones que todavía existen en nuestra sociedad”.

 

PREGUNTA.- ¿Cómo fueron sus comienzos laborales? ¿Desde cuándo se dedica al periodismo?
RESPUESTA.– Mis comienzos fueron como becaria en varios periódicos, como todo el mundo: primero en Valencia y luego en Málaga.
P.- Es una mujer pionera en Granada, al ser una de las primeras en ejercer el periodismo, ¿no es así? Comente su experiencia respecto a este asunto.
R.- Sí, pertenezco a una generación de mujeres pioneras que accedieron al mundo profesional, si no masivamente, al menos en buen número. Tengo que decir que fue difícil entrar en el mundo del periodismo, donde había muy pocas mujeres ejerciendo (en Granada ninguna, ni en Málaga, ni en Valencia, donde empecé). Las empresas periodísticas de la época, terriblemente conservadoras, eran muy reacias a contratar a mujeres. Poco a poco las cosas fueron cambiando, aunque todavía ahora hay pocas mujeres en los cargos directivos de las redacciones.
P.- ¿Qué cualidades cree que tiene que tener un buen periodista?
R.- En estos tiempos, las cualidades que han dado gloria a nuestro oficio: saber observar, escuchar a la gente, saber contar lo que pasa, ser consciente de la enorme responsabilidad social de nuestro trabajo y ser independiente, en la medida de lo posible, claro.
P.- Como periodista y también como docente, ¿qué diferencias encuentra entre los periodistas de su generación o de cuando comenzó a dedicarse a esta profesión y los de la actualidad? ¿Y acerca de los actuales estudiantes de Comunicación?
R.- Lo que más destaca es la fuerte dependencia de las tecnologías, que ayudan mucho, pero también deshumanizan: meten a los periodistas en los despachos, mirando a los ordenadores y no a la gente. Por otra parte, lo que no cambia es que a esta profesión se llega por la vocación y eso lo compruebo en las jóvenes generaciones de periodistas.
“NECESARIA IGUALDAD”
P.- ¿Qué opinión le merece el Día de la Mujer Trabajadora que se celebra cada 8 de marzo? ¿Está de acuerdo con su celebración?
R.- Sigue siendo necesario que este día coloque a las mujeres en la agenda de los medios para sacar a relucir las contradicciones que todavía existen en nuestra sociedad, que impiden que se logre la necesaria igualdad y complementariedad entre hombres y mujeres, a pesar de que, en teoría, todo el mundo parece estar de acuerdo. Sigue haciendo falta señalar las nuevas formas de discriminación o dominación en todo el mundo contra las mujeres. Como por ejemplo en los conflictos armados o por motivos religiosos y también en el día a día, en conductas o reacciones inconscientes.
P.- ¿Y por qué no un Día del Hombre Trabajador? ¿Por qué cree que existe un día sí y el otro no?
R.- Porque quienes tienen problemas son las mujeres, no los hombres. Diferencias salariales, incompatibilidades horarias para atender a los hijos, falta de conciencia por parte de los hombres sobre la necesidad del reparto de las tareas domésticas… ¿Sigo?
P.- ¿Qué y cómo es una mujer trabajadora en la actualidad?
R.- Me temo que todavía tiene que demostrar que vale con más esfuerzo que un hombre; en muchas profesiones y trabajos tiene que aguantar los comportamientos machistas de sus compañeros; soporta jornadas laborales muy largas, pues en la mayoría de los casos carga con los trabajos en la casa además de los que realiza fuera… Y encima se le exige que esté bellísima, permanentemente joven, sexy, subida en unos enormes tacones, que le destrozan la espalda…
P.- Se considera una mujer trabajadora, ¿no? ¿Por qué?
R.- Por supuesto, ¿cómo no? Pues porque trabajo. Si te pones a mirar la mayoría de las mujeres lo somos, incluidas las llamadas “amas de casa”, las que cuidan a sus familiares y las que llevan adelante sus negocios. Solo no lo son las ociosas y aburridas que no son capaces de hacer nada útil por los demás. Afortunadamente son pocas. Por eso me parece útil que, con el pretexto del Día de la Mujer, afloren situaciones injustas que afectan a muchas mujeres.
P.- Si quiere añadir algo más, adelante.
R.- Pues que no hay que bajar la guardia y no dar por hecho que nuestra sociedad es igualitaria, porque haya unas leyes que garanticen unos derechos que hasta hace bien poco tiempo discriminaban duramente a las mujeres. En la calle, en las casas, en los talleres, hay muchos resabios de dominación. Y no se trata de ponerse en contra de los varones o de imitar sus costumbres, llegando a un “hembrismo” frente al “machismo”, sino de compartir, complementar, respetarse mutuamente, hombres y mujeres, en la búsqueda de la justicia. Y te lo digo a ti, que eres joven y corres el riesgo de creer que no existe ya el problema, que tuvieron que solucionar las mujeres de generaciones anteriores. No se nos ha regalado nada, hay mucha lucha y mucho esfuerzo sosteniendo lo que hemos conseguido. Pero queda mucho por hacer.