Retroback rememora a las grandes estrellas del celuloide de la mano de Emilio Egea


Marta Eulalia Martín / ESCO

El séptimo arte tiene gran presencia en la ciudad de Granada gracias a múltiples festivales de diferentes estilos y el cine clásico no iba a ser menos. El Festival Internacional de Cine Clásico de Granada Retroback se inauguró en 2009 con un homenaje a la figura de Audrey Hepburn. Humphrey Bogart y Marylin Monroe también han sido protagonistas de este tributo a estrellas del celuloide que hicieron historia. Este año se centra en la carrera cinematográfica de Marlon Brando hasta el próximo 28 de febrero.

Esta cita cinematográfica no sólo se centra en actores tan conocidos como los ya mencionados, sino que ofrece la posibilidad de ver películas de otros actores o directores de cine. Según Emilio Egea, director del festival, para convertirse en el eje principal de Retroback, un actor o director “tiene que tener peso en la historia. Además de este criterio, que puede cambiar en otras ediciones a directores, tiene que haberse generado cierto halo de mitomanía a su alrededor, seguimiento a nivel de su imagen, no sólo de sus interpretaciones, una f igura que se haya extendido más allá su repercusión universal. También podemos ocuparnos de grandes directores clásicos de la historia del cine como eje del festival”.

 

MAGNETISMO Y MITOMANÍA
Brando, protagonista de la presente edición, fue elegido para Retroback por “su magnetismo y fuerza descomunales a la hora de interpretar, junto a su belleza y su fuerza, hacen de él un mito. Su vida también contribuyó porque fue un poco extraña y tortuosa, su carácter y ser un personaje conflictivo. Provocan una mayor presencia en los medios, en los tabloides, revistas, etc. Junto al resto de figuras que han protagonizado el festival, es de los mitos más buscados de la historia del cine”, ha asegurado Egea.
Respecto a Hepburn, primera protagonista de este festival de cine clásico, allá por 2009, “es la más elegante. Destaca esta característica junto a su bondad y su limpieza en la historia del cine”, ha señalado Egea, también profesor de la Escuela Superior de Comunicación y Empresa (ESCO).

Al año siguiente, en 2010, Bogart era el centro de atención de Retroback. “Teniendo un físico diferente, tal vez no siendo demasiado guapo como en la línea del resto, tenía gran magnetismo también, capacidad de atraaer y una personalidad que le ha convertido en uno de los grandes, de las grandes referencias”, ha apuntado el director del festival.
Por último, 2011 fue el año de Monroe. “Marylin es Marylin con mayúsculas. Siempre es la más reproducida, seguida e imitada, a lo que contribuyó también su muerte prematura, por desgracia, y su degradación física, que se ha quedado ahí en la retina de todo el mundo”, ha sentenciado Egea.

 

AMANTES DEL CINE CLÁSICO
América Fernández, graduada en Comunicación Audiovisual por ESCO, es fan de Marylin Monroe. Las películas que más le gustan son ‘Con faldas y a lo loco’, ‘Los caballeros las prefieren rubias’ y ‘La tentación vive arriba’. “Marilyn se convirtió en un mito debido al tándem personaje cinematográfico-vida personal que la envolvía. Eso fue lo que marcó sus pasos en todo momento. Tanto en su presente como ahora, en su futuro”, ha puntualizado la joven.

“Lo que más me gusta de ella es que fue un claro ejemplo de que, como bien dice el dicho, “las apariencias engañan”. Lo que más me llama la atención es ese lado oscuro que solamente unos pocos llegaron a conocer. No todo el mundo supo quién era realmente Norma Jean -su verdadero nombre- ni lo que realmente pensaba acerca de sí misma, de la vida y de lo que estaba haciendo con ella”, ha añadido Fernández.

Por su parte, Elvira Miralles, estudiante de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Granada, ha manifestado que ”me gusta el cine clásico porque creo que en su época era un medio de comunicacion y expresión muy fuerte. A día de hoy, podemos volver a recrear a través de la pantalla, la realidad que quedó atrás”. La joven estudiante también ha afirmado que “además, las técnicas eran primarias -más que ahora- y el esfuerzo a la hora de crear una obra fílmica era mayor que hoy en día. Y eso es algo que también valoro”.