Entrevista a Toni Juárez, organizador del Taller de Fotografía ESCO


A iniciativa de los alumnos de ESCO, estamos implantando nuevos talleres que permiten complementar la formación en la escuela en los diferentes campos de los Grados Universitarios. El Taller de Fotografía, impartido por Antonio L. Juárez, estudiante de 4º de Comunicación y profesional de agencias, está teniendo una gran acogida. Hemos querido charlar con él para que nos cuente todos los detalles y aprovechar la oportunidad para descubrir el talento de este joven fotógrafo. No te pierdas la entrevista que le ha hecho María Romero, compañera de estudios y futura periodista.
Tony Juárez junto a Ramón L. Pérez, también fotógrafo, en el Nuevo Los Cármenes

Tony Juárez junto a Ramón L. Pérez, también fotógrafo, en el Nuevo Los Cármenes

Antonio L. Juárez, más conocido por ‘Toni’, ingresó en ESCO en el año 2012. Desde entonces, su andadura profesional en el mundo de la fotografía han hecho de él, pese a su juventud, un gran profesional al que avalan casi seis años de experiencia tras la cámara. Actualmente, Toni ejerce como jefe de fotografía de VAVEL (Granada) y colabora con el diario Granada Hoy, entre otros. El pasado 22 de octubre Toni Juárez asumió el mando del taller de fotografía para alumnos de ESCO y ESCAV. “Cuando Ana Montes, Responsable de Atención al Alumno, me lo propuso, no me lo pensé dos veces” –dijo-. «Esta es una oportunidad que pocas veces aparecen y más que como una obligación me lo tome y me lo tomo como una aventura más, eso me apasiona»

“El manejo de la cámara en este taller es imprescindible saberlo y si no lo saben se lo explico, ya que nadie nace sabiendo, pero además de esto me interesa que sepan que se van a encontrar ahí fuera.» 

Uno de mis objetivos principales es que mis alumnos salgan con seguridad. La seguridad de que si los envían a una rueda de prensa, manifestación o entrevista sepan cómo manejar la situación sin ningún problema.»

El periodismo es algo vivo, es también una forma de observar el mundo y recordarlo. La fotografía forma parte de ese engranaje que mueve el motor de la comunicación y por eso hay que saber mirar. Hay que estar preparado. Porque las cosas no se buscan, son ellas las que nos encuentran. Pero a veces, solo duran un instante. Y lo que separa en ocasiones, ese instante de la eternidad es un click. Un simple click. Toni nos cuenta que Granada es el escenario perfecto para aprender, «Mis clases consisten en explicarles la teoría y después hacer mucha práctica, ya que yo soy de los que piensa que la fotografía se aprende haciendo muchas fotos. Tengo pensado llevarme a los alumnos a entrenamientos, ruedas de prensa y fotografía en la calle.»
Hasta el mes de diciembre, nuestros alumnos trabajarán y se familiarizarán con esta materia. La idea principal es que tras finalizar el curso, se expongan o se haga un concurso con las mejores fotografías.

Alumnos de Primero de Comunicación visitan el museo de la Casa de los Tiros


 

Nuestros chicos de Primer Grado de Comunicación de ESCO ejercen de periodistas desde el minuto cero. María Romero, alumna, nos cuenta de primera mano cómo vivieron y disfrutaron de esta actividad. ¡No os perdáis su crónica!

‘En el corazón del barrio de ‘los alfareros’, comúnmente conocido por el barrio del Realejo, y concretamente junto a la plaza del Padre Suárez, se encuentra el museo de la Casa de los Tiros. Un edificio singular que fue levantado entre 1530 y 1535 y en el que actualmente se halla una de las mejores hemerotecas de todo el territorio andaluz.

Dentro de él, encontramos una sala de historia, una biblioteca y un completísimo archivo de temas locales, que los alumnos de Primer Grado de Comunicación de la Escuela Superior de Comunicación y Marketing de Granada tuvimos la suerte de visitar ayer jueves. Un recorrido por la memoria de Granada guiado en todo momento por Antonio Bernardo Espinosa y Ana Celia Parras, profesores de las asignaturas de Documentación Informativa y Redacción Periodística, respectivamente, entre otras.

antonio bernardo casa de los tiros esco

Dicen, que para conocer el alma de las cosas, hay que impregnarse de ellas hasta lo más profundo. Y así fue desde el comienzo: el olor a papel, que provenía del depósito donde se encontraban los periódicos y otros documentos -algunos de ellos que datan del siglo XIX- captó la atención y la curiosidad de todo el alumnado que, perplejo, sostuvo en sus manos diarios tan relevantes de la época como lo fue ‘El defensor de Granada’ que perduró hasta el año 1936 o ‘Patria’, el conocido diario de la Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.

En el centro, también los alumnos visitaron las distintas salas y estancias de la Casa de los Tiros. Advirtiendo, desde el primer momento, que la historia española les rodeaba constantemente, observaron unos minutos la colección de retratos reales procedentes del Generalife situada en la subida de la escaleras que les llevarían hasta la primera planta. Acto seguido se adentraron en la conocida ‘Cuadra Dorada’, donde destacan especialmente los frescos mitológicos y el techo renacentista que reza bajo el lema del que fue el señor de la casa: «El corazón manda».

Tras ello, visitaron entre otras, las salas isabelinas y de la ‘mujer granadina’, que recreaba la época donde fue fundamental la presencia femenina, o la sala de los viajeros, donde se refleja como Granada se convirtió en las primeras décadas de siglo, en todo un referente como destino para estos viajeros. Los barristas del siglo XIX, herederos de la tradición escultórica granadina, también tuvieron cabida en esta visita, donde se mostraron sus pequeñas obras de temática popular dirigidas a los burgueses y viajeros de la época.

No debía concluir este «paseo» por la historia de la ciudad sin conocer a la Tarasca, singular dragón que evoca a quien lo observa, a rememorar el pasado y la fiesta gracias a esa tradición única que acentúa uno de los rasgos más característicos de Granada y lo impregna de todo significado.

tarasca granada esco museo casa de los tiros

En definitiva, la visita a la Casa de los tiros, hizo despertar en los alumnos de la escuela, la inquietud y el entusiasmo por conocer la idiosincrasia y el carácter puro granadino, conociéndola desde sus raíces, amándola y admirándola en lo artístico, en lo arqueológico y en lo etnográfico. Y porqué no decirlo, también en lo anecdótico. Sintiéndose, tal vez, parte de una consecuencia: el resultado de todo lo que hemos vivido y que hoy, nos hace ser todo lo que somos.’

María Romero